La contraseña de acceso a la banca virtual representa la primera línea de contención. Diseñar una contraseña resistente a ataques de diccionario o fuerza bruta es indispensable para mantener a salvo el patrimonio personal.
Reglas de oro para una clave bancaria segura
- Longitud superior a 12 caracteres: Combine mayúsculas, minúsculas, números y caracteres especiales cuando el sistema de su entidad lo permita.
- No reutilización: Jamás utilice para su banco la misma contraseña que emplea en redes sociales, correos personales o tiendas electrónicas.
- Cero datos personales evidentes: Descarte fechas de cumpleaños, años de grado, nombres de familiares, placas de vehículos o números de documento de identidad.
- Uso de gestores de contraseñas seguros: Emplee administradores de contraseñas de código abierto o reconocidos con cifrado de conocimiento cero para custodiar sus claves sin memorizarlas en papel.